En algunas ocasiones las existencias pueden estar erróneas o no se lo podremos conseguir en el plazo señalado. Confiamos en su comprensión y le agradecemos la confianza depositada. Esperamos no defraudarle.
HAY HISTORIAS QUE SOLO FUNCIONAN CUANDO TE ATREVES A SALIR DEL GUION. Una ambiciosa periodista de moda. Un enigmático director de cine. Un amor de película. BROOKE SUEÑA CON UNA VIDA DE PELÍCULA. Por eso se muda a Nueva York, con la esperanza de conseguir trabajo en una revista de moda. También fantasea con conocer al misterioso Ryan Blake, el director de cine de sus películas favoritas y al que le ha dedicado un blog anónimo donde las analiza fotograma a fotograma. RYAN SIEMPRE HA HUIDO DE LAS ALFOMBRAS ROJAS. Él prefiere la intimidad que hay tras las cámaras, así que apenas se muestra en público. De aquí que Brooke no pueda creerlo cuando ambos chocan -literalmente- en una cafetería de Manhattan. PERO HAY HISTORIAS QUE DEBEN SALIRSE DEL GUION. Aunque ha llegado decidida a centrarse en su carrera, Brooke debe admitir que se siente atraída tanto por el hombre como por el director al que tanto admira. También que, si quiere que esta historia funcione, deberá mostrarle sus secretos y descubrir quién es realmente Ryan Blake. UNA ARREBATADORA COMEDIA ROMÁNTICA EN LA QUE LA REALIDAD SUPERA A LA FICCIÓN.
Este sitio web sólo utiliza cookies propias. Puedes configurar la utilización de cookies u obtener más información aquí
Más información sobre el uso de "cookies" y sus opciones de privacidad
Este sitio web utiliza cookies propias que se detallan a continuación en el panel de configuración.
A través del mismo, puede aceptar o rechazar de forma diferenciada el uso de cookies, que están clasificadas en función del servicio. En cada uno de ellos encontrará información adicional sobre sus cookies. Puede encontrar más información en la Política de cookies.
Estrictamente necesarias (técnicas):
Se usan para actividades que son estrictamente necesarias para gestionar o prestar el servicio que usted nos ha solicitado y, por tanto, no exigen su consentimiento.