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En el actual panorama literario y geopolítico, surge la imperativa necesidad de una obra que desmantele, con rigor quirúrgico, los cimientos ideológicos del Estado de Israel. El secuestro del pueblo judío no es un compendio histórico convencional; es una disección disruptiva sobre cómo una identidad milenaria y diversa fue capturada y reconfigurada por el sionismo, un movimiento nacionalista europeo que heredó los vicios y excesos de los nacionalismos románticos del siglo XIX. Esta obra expone la metamorfosis de una comunidad de fe dispersa en una maquinaria estatal colonial. A través de un análisis exhaustivo, Carlos Sánchez revela cómo la Wissenschaft des Judentums (Ciencia del Judaísmo) despojó a los textos bíblicos de su sentido alegórico y simbólico para convertirlos en una "historia literal" al servicio de un proyecto político. El autor demuestra que el sionismo no buscó resolver el antisemitismo, sino instrumentalizarlo como un aliado estratégico para vaciar Europa de judíos y justificar la ocupación de una tierra, Palestina, que en 1890 ya albergaba a medio millón de habitantes. Es la crónica de una
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