En algunas ocasiones las existencias pueden estar erróneas o no se lo podremos conseguir en el plazo señalado. Confiamos en su comprensión y le agradecemos la confianza depositada. Esperamos no defraudarle.
Gracias a los teléfonos inteligentes, la guerra está en todas partes, todo el tiempo. Cualquiera puede ver, analizar y comentar fotografías, vídeos u otros contenidos procedentes de zonas de combate. ¿De dónde surge esta tecnología ¿Qué significa para el futuro de la guerra Este libro explica por qué vemos lo que vemos en nuestros smartphones y cómo se han hecho indispensables tanto en tiempos de paz como de confrontación.Cada dispositivo es un arma potencial, las fronteras entre la guerra y la vida cotidiana se difuminan y lo bélico se convierte en una experiencia digital compartida. Las redes sociales desplazan los relatos controlados por el Estado y amplifican la violencia. Las aplicaciones democratizan el conflicto, permitiendo que cualquiera identifique y ataque a enemigos percibidos. Como han demostrado los combates en Ucrania y en Gaza, esta nueva realidad implica infraestructuras complejas y desigualmente distribuidas que fusionan la comunicación civil con la selección de objetivos militares.Con la guerra acelerándose más allá de nuestra capacidad de comprensión, los ejércitos se han apresurado a apr
Este sitio web sólo utiliza cookies propias. Puedes configurar la utilización de cookies u obtener más información aquí
Más información sobre el uso de "cookies" y sus opciones de privacidad
Este sitio web utiliza cookies propias que se detallan a continuación en el panel de configuración.
A través del mismo, puede aceptar o rechazar de forma diferenciada el uso de cookies, que están clasificadas en función del servicio. En cada uno de ellos encontrará información adicional sobre sus cookies. Puede encontrar más información en la Política de cookies.
Estrictamente necesarias (técnicas):
Se usan para actividades que son estrictamente necesarias para gestionar o prestar el servicio que usted nos ha solicitado y, por tanto, no exigen su consentimiento.