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En los estertores de la Segunda Guerra Mundial, cuando el régimen nazi se desmoronaba bajo el asedio aliado, el conde Folke Bernadotte asumió una misión de una complejidad técnica y política extrema. Como representante de la Cruz Roja Sueca, el diplomático se adentró en una Alemania en ruinas para negociar directamente con la cúpula del Tercer Reich. Estas memorias ofrecen un testimonio directo de sus encuentros con personajes como Heinrich Himmler, Joachim von Ribbentrop y Ernst Kaltenbrunner en un ambiente de caos e intriga absoluta. El autor detalla los pormenores de la expedición de los Autobuses Blancos, la iniciativa que permitió evacuar a miles de prisioneros de los campos de concentración de Neuengamme y Ravensbrück hacia territorio neutral. El texto trasciende el informe administrativo para ofrecer un análisis psicológico de los líderes nazis en sus horas finales, atrapados entre el fanatismo residual y el pánico ante la derrota inminente. A través de conversaciones tensas y trayectos peligrosos por carreteras bombardeadas, el autor describe la transición de un imperio hacia su capitulación incondi
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