En algunas ocasiones las existencias pueden estar erróneas o no se lo podremos conseguir en el plazo señalado. Confiamos en su comprensión y le agradecemos la confianza depositada. Esperamos no defraudarle.
Se suponía que lo tenía todo. Fui la reina del baile, la capitana de las animadoras, la abeja reina más despiadada del instituto Podía conseguir todo lo que quisiera.Excepto a ellos.Los frikis, los raritos, los perdedores: Manson, Jason, Lucas y Vincent.El odio mutuo que sentimos no pudo separarnos, ni siquiera cuando mi propio error hizo que expulsaran a Manson y me convirtiera en la villana de su historia.Se suponía que una vez sería más que suficiente. Durante una noche, dejé de resistirme y me entregué a los hombres que no debería haber querido para saciar mis deseos más oscuros.No fue nada más que un juego. Una noche y nunca más. Porque algunas cosas están destinadas a permanecer en la oscuridad Pero al volver a mi ciudad tras graduarme de la universidad, nuestros mundos vuelven a encontrarse.¿Un reto?Cuatro hombres, todos dispuestos a compartirme como su juguete hasta que salde mi deuda.Otro juego para poder saciar mis deseos más oscuros, con unas reglas perversas que hacen que nos unamos. Pero los juegos no deberían durar demasiado tiempo Cuando la deuda esté saldada y el juego termine, ¿querré irme?
Este sitio web sólo utiliza cookies propias. Puedes configurar la utilización de cookies u obtener más información aquí
Más información sobre el uso de "cookies" y sus opciones de privacidad
Este sitio web utiliza cookies propias que se detallan a continuación en el panel de configuración.
A través del mismo, puede aceptar o rechazar de forma diferenciada el uso de cookies, que están clasificadas en función del servicio. En cada uno de ellos encontrará información adicional sobre sus cookies. Puede encontrar más información en la Política de cookies.
Estrictamente necesarias (técnicas):
Se usan para actividades que son estrictamente necesarias para gestionar o prestar el servicio que usted nos ha solicitado y, por tanto, no exigen su consentimiento.