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Manuela vive en un cementerio. No es un fantasma, no es un zombi. Es solo una niña normal... en un lugar extraordinario.Premio Ciudad de Málaga 2026 ¿Te atreverías a saltar a la comba atada a una lápida Manuela sí. Vive en un cementerio (pero solo porque su padre es el sepulturero, no porque tenga poderes ocultos... ¿o sí ). Cuando una tarta de manzana desaparece misteriosamente, junto a una manta, una cuerda y, para colmo, ¡el cadáver de la señora Virtudes!, empieza la aventura más loca y emocionante entre mausoleos, rumores de privatización y refranes imposibles de entender. En este relato lleno de humor, ternura y algún que otro susto, acompañarás a Manuela, su amiga Ángela (que tiembla y ríe a partes iguales) y una abuela improvisada, la señora Virtudes, entre el olivo centenario y las extravagancias de la vida junto a los que ya no están... o quizá sí. Si te encantan las historias a medio camino entre lo escalofriante y lo desternillante como Coraline o La abuela gánster, esta novela te hará reír y pensar a partes iguales. Un homenaje a los pequeños grandes misterios, a las familias singulares y al arte
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