En algunas ocasiones las existencias pueden estar erróneas o no se lo podremos conseguir en el plazo señalado. Confiamos en su comprensión y le agradecemos la confianza depositada. Esperamos no defraudarle.
Un libro de sabiduría donde el humor, la herida y la conciencia se encuentran en un mismo espejo para revelar lo que somos y lo que podemos transformar Cuentos breves, aforismos, escenas, plegarias y paradojas se suceden en estas páginas con la precisión de una pregunta inesperada. Lleno de humor negro, ternura y una imaginación cercana al sueño, Lo que el sapo le dijo a la princesa explora las máscaras del yo, los mandatos familiares, los laberintos del amor, la fuerza de la herencia y la posibilidad de despertar allí donde creíamos estar condenados a repetirnos. Cada pieza contiene una pequeña sacudida: una risa, una herida, una revelación. Sapos, princesas, padres, madres, amantes, maestros, dragones, espejos y fantasmas genealógicos conviven en un territorio donde el cuento se vuelve espejo y la paradoja, camino de conciencia. Cada texto abre una grieta: a veces hace reír, a veces incomoda, a veces deja una frase clavada en la memoria. Bellamente ilustrado por el autor, este libro invita a mirar la vida desde el reverso del relato, donde lo absurdo se vuelve revelador y la conciencia aprende a reconocer,
Este sitio web sólo utiliza cookies propias. Puedes configurar la utilización de cookies u obtener más información aquí
Más información sobre el uso de "cookies" y sus opciones de privacidad
Este sitio web utiliza cookies propias que se detallan a continuación en el panel de configuración.
A través del mismo, puede aceptar o rechazar de forma diferenciada el uso de cookies, que están clasificadas en función del servicio. En cada uno de ellos encontrará información adicional sobre sus cookies. Puede encontrar más información en la Política de cookies.
Estrictamente necesarias (técnicas):
Se usan para actividades que son estrictamente necesarias para gestionar o prestar el servicio que usted nos ha solicitado y, por tanto, no exigen su consentimiento.