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Aníbal Barca, acaso el mayor general de la Antigüedad y una de sus figuras más trágicas, tiene en este libro la biografía que mejor le hace justicia. Criado en el odio a Roma por su padre, Amílcar el Rayo, resentido por la derrota en la Primera Guerra Púnica, se crio en Iberia entre guerreros y campamentos. Desde allí, aupado a la cabeza del Ejército púnico, emprendió la guerra contra Roma con una audacia inusitada: a la cabeza de casi cuarenta mil soldados, ocho mil jinetes y una treintena de elefantes, cruzó los Alpes desafiando alturas, nieves y precipicios. Solo un semidiós, Hércules ?el Melkart púnico?, había conseguido antes semejante hazaña. En los siguientes dos años Aníbal destrozó, uno tras otro, a los ejércitos que Roma mandó contra él, en un rosario de batallas de aliento épico: Tesino, Trebia, Trasimeno y Cannas, su gran victoria, todavía estudiada en las academias militares. Pero Roma, la Loba, apretaría los dientes y su segunda guerra contra Cartago se prolongaría durante casi veinte años, con Aníbal campando en suelo itálico, pero incapaz de rendir a su rival, hasta la consumación del conflic
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