En algunas ocasiones las existencias pueden estar erróneas o no se lo podremos conseguir en el plazo señalado. Confiamos en su comprensión y le agradecemos la confianza depositada. Esperamos no defraudarle.
James Islington, el autor superventas número 1 del New York Times de La voluntad de muchos, presenta su nueva obra: una novela distópica cargada de acción, un cruce entre John Wick y Blade Runner. Mi curro, si lo piensas bien, no es tan distinto del de otras personas. A los más chapados a la antigua suele chocarles la parte de «matar gente», supongo, pero que les den: es legal cargarse a los perpetuos desde hace un huevo. A los más chapados a la antigua suele chocarles la parte de «matar gente», supongo, pero que les den: es legal cargarse a los perpetuos desde hace un huevo. Además, desde que los puñeteros multimillonarios se dieron cuenta de que había una forma de vivir para siempre (y a la mierda eso de los recursos limitados), había que dejarles claro que tampoco podían hacer lo que les saliera de las pelotas. Y, claro, además hay que planear las cosas, que a veces se hace pesado. El horario es una mierda. Y las interacciones cara a cara suelen ser bastante incómodas. Pero me toca aguantar todo eso porque estoy de deudas hasta el cuello. Y alguien tiene que comerse este marronazo. Por suerte, mis compati
Este sitio web sólo utiliza cookies propias. Puedes configurar la utilización de cookies u obtener más información aquí
Más información sobre el uso de "cookies" y sus opciones de privacidad
Este sitio web utiliza cookies propias que se detallan a continuación en el panel de configuración.
A través del mismo, puede aceptar o rechazar de forma diferenciada el uso de cookies, que están clasificadas en función del servicio. En cada uno de ellos encontrará información adicional sobre sus cookies. Puede encontrar más información en la Política de cookies.
Estrictamente necesarias (técnicas):
Se usan para actividades que son estrictamente necesarias para gestionar o prestar el servicio que usted nos ha solicitado y, por tanto, no exigen su consentimiento.