En algunas ocasiones las existencias pueden estar erróneas o no se lo podremos conseguir en el plazo señalado. Confiamos en su comprensión y le agradecemos la confianza depositada. Esperamos no defraudarle.
Romance prohibido y vaqueros irresistibles Viaja al salvaje Oeste con la segunda entrega de esta serie romántica spicy ambientada en el rancho de Silver Pines, que te dejará sin aliento, de la autora superventas del Sunday Times y el USA Today. Ella llegó para cumplir un sueño. Él es un vaquero de corazón salvaje que juró no volver a amar. Trabajar juntos era una mala idea. Pero la tensión entre ellos podría ser imposible de domar. «No estoy apostando por el caballo. Estoy apostando por ti.» Ella quiere cumplir un sueño. Él es un cowboy que lleva demasiado tiempo huyendo de los suyos. Ivy Spencer llega al rancho Silver Pines dispuesta a empezar de cero y cumplir su sueño: entrenar purasangres para participar en el derbi de Kentucky, la competición más importante del país. Tiene talento y una forma de trabajar que llama la atención de su jefe, Wade Ashby, el vaquero más gruñón (y apuesto) de Estados Unidos. Wade arrastra sus propias heridas. La muerte de su padre, un divorcio reciente y la responsabilidad de mantener unida a su familia lo han convertido en un hombre reservado, testarudo y acostumbrado a tener
Este sitio web sólo utiliza cookies propias. Puedes configurar la utilización de cookies u obtener más información aquí
Más información sobre el uso de "cookies" y sus opciones de privacidad
Este sitio web utiliza cookies propias que se detallan a continuación en el panel de configuración.
A través del mismo, puede aceptar o rechazar de forma diferenciada el uso de cookies, que están clasificadas en función del servicio. En cada uno de ellos encontrará información adicional sobre sus cookies. Puede encontrar más información en la Política de cookies.
Estrictamente necesarias (técnicas):
Se usan para actividades que son estrictamente necesarias para gestionar o prestar el servicio que usted nos ha solicitado y, por tanto, no exigen su consentimiento.