En algunas ocasiones las existencias pueden estar erróneas o no se lo podremos conseguir en el plazo señalado. Confiamos en su comprensión y le agradecemos la confianza depositada. Esperamos no defraudarle.
UN CADÁVER ENTRE LAS ROCAS.UN BANQUERO DESAPARECIDO.Y EL MARLO, UN JUBILADO QUE HACE PREGUNTAS INCÓMODAS. Miguel Ángel Rodríguez López, conocido en Cartagena como el Marlo, es un jubilado y entrenador del equipo de baloncesto Viejas Glorias. Cada mañana sale a caminar hasta Cala Cortina, siguiendo una rutina tranquila y metódica. Un día, una de esas caminatas termina con un hallazgo inesperado que lo coloca en el centro de un caso de asesinato, con conexiones a otro oscuro asunto.Un año antes, Baldomero Mendoza Avilés, director de una entidad bancaria de la ciudad, fue acusado de fraude y desapareció sin dejar rastro. Para la mayoría, se fugó. Su madre, Encarna Avilés, mujer inquietante de pasado delictivo, está segura de que su hijo está muerto y le encarga al Marlo que averigüe quién y por qué lo mató.Sin ser detective, pero incapaz de mirar hacia otro lado, el Marlo inicia una pesquisa en la que contará con la ayuda de colaboradores tan inesperados como eficaces. A medida que avanza, la investigación destapa una red de intereses, silencios y lealtades rotas que atraviesa la ciudad azotada por la crisis fi
Este sitio web sólo utiliza cookies propias. Puedes configurar la utilización de cookies u obtener más información aquí
Más información sobre el uso de "cookies" y sus opciones de privacidad
Este sitio web utiliza cookies propias que se detallan a continuación en el panel de configuración.
A través del mismo, puede aceptar o rechazar de forma diferenciada el uso de cookies, que están clasificadas en función del servicio. En cada uno de ellos encontrará información adicional sobre sus cookies. Puede encontrar más información en la Política de cookies.
Estrictamente necesarias (técnicas):
Se usan para actividades que son estrictamente necesarias para gestionar o prestar el servicio que usted nos ha solicitado y, por tanto, no exigen su consentimiento.