En algunas ocasiones las existencias pueden estar erróneas o no se lo podremos conseguir en el plazo señalado. Confiamos en su comprensión y le agradecemos la confianza depositada. Esperamos no defraudarle.
A la tía Calderina le encanta curiosear en todos los calderos. Ha encontrado de todo, desde lunas risueñas hasta piercings de trol, y una noche tormentosa, al mirar dentro de uno morado, descubre a una niña con pecas azules. La milenaria bruja cría a la niña y la llama Spella. Viven en el Bosque del Hocico Hambriento, en una casa torcida con puertas encantadas que huelen a chocolate. En el ático, repleto de telas flotantes y botones mordedores, la tía Calderina le enseña a Spella a hacer sombreros mágicos para unicornios, fantasmas, gigantes o duendes. Cuando Spella cumple ocho años, recibe una invitación para asistir a Bollo del Dragón, una escuela de magia y hechicería con varitas. Pero la misma noche en que Spella debe partir, aparece un extraño con un sombrero que gruñe, ¡que se traga a la tía Calderina y se la lleva! Para rescatar a su tía, Spella deberá volar por un cielo lleno de dragones hasta su nueva escuela, más revuelta que nunca este curso, con manifestantes a la puerta de sus jardines en contra de la directora Herbalia Folklock, científica botánica y ferviente defensora de la magia libre de maltrato animal.
Este sitio web sólo utiliza cookies propias. Puedes configurar la utilización de cookies u obtener más información aquí
Más información sobre el uso de "cookies" y sus opciones de privacidad
Este sitio web utiliza cookies propias que se detallan a continuación en el panel de configuración.
A través del mismo, puede aceptar o rechazar de forma diferenciada el uso de cookies, que están clasificadas en función del servicio. En cada uno de ellos encontrará información adicional sobre sus cookies. Puede encontrar más información en la Política de cookies.
Estrictamente necesarias (técnicas):
Se usan para actividades que son estrictamente necesarias para gestionar o prestar el servicio que usted nos ha solicitado y, por tanto, no exigen su consentimiento.