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Francisco de Quevedo Villegas es uno de los grandes genios de la literatura universal. Un personaje irrepetible de una época clave en nuestra historia, cuando España estaba en la cumbre de su poder. Tuvo una vida apasionante, más propia de un personaje de novela de aventuras que de un literato. Nada agraciado y limitado físicamente por una deformación que le llevaba a cojear, estaba movido por una fuerza interior, un espíritu indomable y rebelde que le impulsaba a actuar en los más arriesgados escenarios. Valiente, osado, desafiante y buen espadachín, vivió la angustia, como buen patriota, de contemplar cómo el Imperio comenzaba a decaer por monarcas indolentes y validos ineficaces, cuando no corruptos.Nacido en el Palacio Real, al pertenecer sus padres a la alta servidumbre del monarca, siempre formó parte del círculo de los poderosos, sin pertenecer a él, y su obsesión era ascender en la escala social mediante su ennoblecimiento, llegando a asumir riesgos como ser espía del duque de Osuna o participar en la llamada Conjuración de Venecia. Aun siendo ferviente católico y defensor de la monarquía, su enfrent
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