En algunas ocasiones las existencias pueden estar erróneas o no se lo podremos conseguir en el plazo señalado. Confiamos en su comprensión y le agradecemos la confianza depositada. Esperamos no defraudarle.
Una mujer escucha llorar a su bebé. Es un llanto que acalla los demás sonidos del mundo, que se vuelve canción de fondo. A la niña le salen ronchas y se rasca hasta hacerse sangre. Dan igual las cremas, los medicamentos, que le aten las manos. La madre es joven y, sin embargo, en las noches que pasa sentada bajo la luz blanca de la cocina intentando que le salgan las cuentas, su adultez tiene un peso insoportable. Un peso que solo consigue aliviar bebiendo. La niña crece y con ella sus ronchas y sus secretos. Pero «el secreto siempre brota, ensangrentado». A flor de piel, la vertiginosa primera novela de la mexicana Nora Muñiz, aborda el vínculo madre-hija con una mirada salvaje y nos adentra en un territorio asfixiante y oscuro para hablar de las violencias que se ejercen en la crianza. Muñiz firma un debut feroz y terrorífico que nos hace reflexionar sobre los cuidados y las posibilidades del amor, y es que, ¿en qué medida puede una madre, por muy leona que sea, ahorrarle dolor a su hija ¿En qué medida puede el vínculo con una madre ser del todo sano «Nora Muñiz ha escrito una novela valiente y conmovedora
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