En algunas ocasiones las existencias pueden estar erróneas o no se lo podremos conseguir en el plazo señalado. Confiamos en su comprensión y le agradecemos la confianza depositada. Esperamos no defraudarle.
En estos relatos lo humano se desvanece. El lenguaje se descubre como un parásito alienígena que coloniza la imaginación de pintoras visionarias, niñas trastornadas y escritoras místicas. La única lingua franca que comparten los seres de Apócrifas es el dolor que recorre sus organismos viscosos, sus figuras mutiladas, sus cuerpos que devienen gatas, serpientes, arañas, ballenas. Ese dolor atraviesa el tiempo y el espacio. Alimenta las piras inquisitoriales en las que arde una beguina del siglo xiii, los ritos atemporales que las mujeres Wa llevan a cabo en las profundidades del cosmos, la ofrenda de una siamesa para que su hermana viva, el encierro de las idols de un grupo de k-pop en un Seúl distópico, la expiación de una madre que se somete a un ente fúngico porque no soporta la pérdida de su hija, los sueños de una niña que alberga en su pecho dos corazones. La prosa de Lola Nieto transita los límites de lo extraño, lo mítico, la ciencia ficción y el horror corporal; se nutre de las voces de Hilma af Klint, Emily Dickinson y Hadewijch de Amberes, e indaga en las fuentes de las filosofías hindú y budista.
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