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Granada, 2025. Todos conocen a la inspectora Barea por su apellido. Casi nadie sabe su nombre ni tampoco que padece una cardiopatía que la retiraría de su puesto porque su corazón resiste mal los esfuerzos, el estrés y las emociones desbordadas. Cuando la ciudad se ve sacudida por una serie de terribles crímenes, Barea debe enfrentarse a su caso más importante, que no solo pone en peligro las vidas que ha jurado proteger, sino también a su entorno más íntimo y a su propia supervivencia. Lo que en principio parece un ajuste de cuentas de tintes políticos, se torna en un ritual mucho más perturbador a medida que se suceden las víctimas. Cada escena del crimen lleva la marca de su asesino: las mariposas junto a los cadáveres. Pero ¿estamos ante un asesino cualquiera? Barea va a tener que actuar contrarreloj para detener la oleada de crímenes mientras lidia con los problemas de su corazón maltrecho, no solo por la maldita cardiopatía, sino por la atadura que la une a un hombre al que ama, pero que está acabando con ella. Un thriller trepidante y lleno de sorpresas que da inicio al universo de la inspectora Barea
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