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Con frecuencia nos encontramos absortos ante el móvil, haciendo scroll más tiempo del que somos conscientes, u observamos a otros en la misma situación, incluso a niños de corta edad. A nuestro alrededor ha surgido un enemigo que hace pocos años no podíamos ni imaginar: las pantallas.¿Son los móviles perjudiciales? ¿Cuánto? ¿Para quién? Vivimos un momento de absoluta incertidumbre y estamos alarmados con los posibles efectos nocivos de la tecnología en niños, jóvenes y mayores. Sin embargo, la mayoría de opiniones se queda en la superficie y parece exhibir más contundencia gratuita que base científica.El neuropsicólogo Aarón Fernández del Olmo analiza nuestra forma de relacionarnos con los smartphones para explicar cómo los móviles modifican el cerebro. Nuestra mente ha sufrido alteraciones durante toda nuestra historia como especie, pero nunca se había visto obligada a incorporarlas a la velocidad que ahora le estamos imponiendo.El cerebro hackeado nos permite plantearnos qué estamos dispuestos a aceptar en nuestra relación con las pantallas y cómo podemos conseguir un uso de la tecnología más saludable.
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