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La última matanza que faltaba por contar de la Guerra Civil.Miseria, heroicidad, picardía y crudeza forman parte de una historia que hasta hoy no se había abordado de manera profunda: la de los nobles españoles que fueron perseguidos durante la Segunda República y luego masacrados en la Guerra Civil. Más de un centenar de titulados desaparecieron, unos asesinados y otros caídos en combate, en lo que supuso la mayor desaparición de un estamento en toda la edad contemporánea española. Los aristócratas, aún tambaleantes tras las expropiaciones de tierras de la república, cuyos políticos de izquierda hablaban de ellos como la «desaparecida grandeza», lo vivieron como el fin de su mundo, de la civilización misma. Un holocausto que ni siquiera terminó con el ascenso del franquismo, que mantuvo a los aristócratas congelados en una posición ambigua e incómoda.En el ochenta aniversario del inicio del conflicto, el historiador Alejandro Espejo Fernández firma, con documentos inéditos, una narración emocionante y dura sobre una tragedia que se llevó por delante a aristócratas tan señeros como el hermano del duque de Al
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