En algunas ocasiones las existencias pueden estar erróneas o no se lo podremos conseguir en el plazo señalado. Confiamos en su comprensión y le agradecemos la confianza depositada. Esperamos no defraudarle.
La inolvidable trilogía «La Materia Oscura», nombrada como una de las grandes obras de fantasía de todos los tiempos y en la que se ha inspirado la serie original de televisión de HBO, llega a su apasionante final con El catalejo lacado. «Sí, iremos a la tierra de los muertos y luego regresaremos.» Will y Lyra, cuyos destinos están entrelazados en virtud de unas fuerzas radicadas más allá de sus propios mundos, se han visto separados de forma violenta. Deben volver a encontrarse, porque tienen por delante la mayor guerra que haya habido nunca... y un viaje a un tenebroso lugar del que nunca ha regresado nadie... Una obra maestra de la narrativa y del suspense. Esta maravillosa novela de Philip Pullman es la última entrega de la trilogía «La Materia Oscura», precedida por La brújula dorada y El catalejo lacado.La crítica ha dicho... «¿Hay alguna otra novela escrita en inglés en la década pasada que se parezca a esta en nivel, profundidad y pasión?» The Telegraph «Una escritura valiente y peligrosa, como debe ser el mejor arte.» The Times «La novela más ambiciosa desde El Señor de los Anillos.» New Statesman
Este sitio web sólo utiliza cookies propias. Puedes configurar la utilización de cookies u obtener más información aquí
Más información sobre el uso de "cookies" y sus opciones de privacidad
Este sitio web utiliza cookies propias que se detallan a continuación en el panel de configuración.
A través del mismo, puede aceptar o rechazar de forma diferenciada el uso de cookies, que están clasificadas en función del servicio. En cada uno de ellos encontrará información adicional sobre sus cookies. Puede encontrar más información en la Política de cookies.
Estrictamente necesarias (técnicas):
Se usan para actividades que son estrictamente necesarias para gestionar o prestar el servicio que usted nos ha solicitado y, por tanto, no exigen su consentimiento.